Divorciarse de sus padres tóxicos – Directorio de consejería

Los niños buscan a sus padres para que los cuiden y fomenten su bienestar físico y mental. A los ojos de los niños, el padre no puede equivocarse. En todo caso, el niño se culpa a sí mismo por cualquier ruptura en la relación padre/hijo.

Queremos complacer a nuestros padres y hacerlos sentir orgullosos de nosotros. Interiorizamos cualquier mensaje abierto o encubierto que se nos da cuando somos niños, ya sean buenos o malos mensajes. Nos bañamos en los elogios de nuestros padres después de ganar una carrera de sacos en el día deportivo. ¿Recuerdas correr a casa desde la escuela agarrando con orgullo la imagen que habías dibujado para tu mamá/papá? ¿Y recuerdas lo orgulloso que te sentiste cuando esa foto fue clavada en el refrigerador? ¡El mensaje era que los habíamos hecho felices y que estaban orgullosos de nuestros talentos artísticos!

¿Qué sucede si nunca tuvimos esa crianza?

El trauma a menudo se considera como eventos que nos han sucedido y el significado que le damos a los eventos. Es importante tener en cuenta que el trauma también puede ser lo que no nos sucedió, es decir, no fuimos amados cuando éramos niños o no recibimos esa crianza. En otras palabras, no nos sentimos amados. Esto puede tener un impacto muy perjudicial en nuestro bienestar, confianza, regulación emocional y salud física; de hecho, el impacto de la negligencia es de gran alcance en la vida adulta.

Los hijos de padres tóxicos están hambrientos de cuidados y conexión. En lugar de que los niños sean el centro del mundo de los padres, los adultos son egoístas; son las necesidades y los deseos del adulto los que se anteponen y el niño no se tiene en cuenta.

Como adultos, podemos experimentar esta falta de conexiones como un sentimiento de indignidad, que no somos amados y esto puede manifestarse en adicciones o una necesidad de control. Los trastornos alimentarios, el abuso de alcohol y drogas y las autolesiones a menudo pueden provenir de la negligencia infantil.

Los hijos adultos de padres tóxicos a menudo se mantienen conectados por culpa o miedo. Si siempre has sido el ‘niño/niña bueno’, esto continuará hasta la edad adulta y los ‘niños buenos’ no dejarán a sus padres. Harán todo lo posible para mantenerse conectados, incluso si esto significa ser lastimados o defraudados continuamente.

Los padres tóxicos de hijos adultos serán controladores, manipuladores y críticos. Esto hará que cuestiones tus elecciones de vida, que nunca te sientas lo suficientemente bien y que trates constantemente de complacerlas. Sentirse así tendrá un gran impacto en sus relaciones adultas con amigos, colegas y parejas románticas. Puede notar que otras personas comienzan a aprovecharse de usted debido a su necesidad de complacer.

Cómo mantener una relación con los padres:

Si decides mantener una relación con padres tóxicos, hay cosas que pueden ayudar.

Límites

Lo importante que debes recordar es que ya no eres un niño y que ahora puedes elegir cómo quieres que sea la relación con tus padres. Si creciste con padres tóxicos, lo primero que debes observar en tu propio crecimiento y sanación son los límites.

Tener límites es su manera de decir cómo es que le gustaría y no le gustaría ser tratado. Es probable que a tus padres les resulte difícil aceptar los límites si no es algo a lo que estén acostumbrados. Si siempre están acostumbrados a tener el control, es probable que no quieran soltar ese control.

Ejemplos de límites más firmes:

  • “No puedo ir a tomar el té el domingo porque estoy viendo a un amigo”.
  • “Pasaré la Navidad con mis suegros/amigos/pareja este año”.
  • “Gracias por invitarme a la parrillada del tío Tim. No puedo ir ese día porque tengo otros planes”.
  • “Gracias por su opinión sobre la rutina de dormir de mi hijo. Creo que lo que hacemos ahora funciona bien”.

¿Ves cómo funciona? Cortés pero firme y sin excusas. Cíñete a oraciones simples; no tienes que explicar nada mas.

Estrategia de escape

Si se acerca una reunión familiar, entonces es importante que tenga una estrategia de salida en caso de que las cosas se vuelvan incómodas o acaloradas. Si conduce, entonces puede sentir que es más fácil escapar si es necesario. Tenga a mano un amigo que pueda venir a recogerlo si no. Es importante sentirse en control de este tipo de situaciones y marcharse puede prevenir la escalada de una situación.

Ir sin contacto

No tener contacto es una decisión difícil de tomar, pero a veces es importante hacerlo por tu propio bienestar mental. Si encuentras que tener contacto con tus padres te causa estrés y ansiedad, entonces tal vez sea el momento de ponerte a ti primero.

Si decide no tener contacto, entonces puede experimentar un proceso de duelo. Es posible que sienta que se está despidiendo de cualquier esperanza que tenía de que sus padres pudieran cambiar, de que algún día lo tratarían con respeto y amor. A veces puedes sentir que estás celoso de las relaciones que los amigos tienen con sus padres, ¡y eso está bien! Permítete experimentar estas diferentes emociones sin juzgarte a ti mismo.

Habrá primicias a las que tus padres podrían haber asistido; graduación, el nacimiento de su primer hijo, matrimonio; pero recuerda que podrías haber idealizado cómo habrían sido estos eventos. La realidad puede ser diferente; hay una razón por la que no tuviste contacto con tus padres tóxicos.

El autocuidado es fundamental. Si no le han enseñado a cuidarse a sí mismo y a la regulación emocional cuando era niño, es probable que no sepa por dónde empezar. Comenzar a permitirte sentir emociones y preguntarte qué necesitas es un buen comienzo. Mostrarte compasión y nutrir a tu niño interior es parte del proceso de autocuidado.

Un terapeuta puede ayudarte a navegar ya sea en una relación con un padre tóxico o sin contacto. Acérquese hoy y comience a encontrar paz y sanación.

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