Ansiedad: conozca sus síntomas

La ansiedad es el problema psicológico más común. Todos sentimos ansiedad en algún momento, es parte de la vida cotidiana. Preocupación por una asignación de trabajo, trabajo en la universidad/escuela, o preocupación por asuntos familiares/relaciones. La ansiedad entra en juego cuando necesitamos tomar una decisión importante. Es un sentimiento de preocupación, inquietud y malestar, es un miedo a la incertidumbre y preocupación por lo que está por venir.

Es normal sentirse ansioso antes de un examen, mudarse de casa, ir a una entrevista, casarse, tener un bebé o cuando atravesamos grandes cambios en la vida. Una vez que nos adaptamos a las cosas, la ansiedad y el miedo a lo desconocido disminuyen a medida que nos acostumbramos a los cambios.

Todos nos sentimos ansiosos por diferentes motivos y presentamos los síntomas de ansiedad de manera diferente. La ansiedad es la respuesta natural de nuestro cuerpo al estrés, la preocupación y el miedo. Pero se convierte en un problema cuando comienza a interferir con su vida cotidiana y tiene un impacto en sus pensamientos y estado de ánimo o afecta sus relaciones e interacciones.

Puede tener GAD (trastorno de ansiedad generalizada) si siente que ya no tiene el control de su ansiedad y no puede desconectarse y no puede dejar de pensar en exceso.

Habiendo trabajado con la ansiedad, soy consciente de que sentirse ansioso deja a las personas exhaustas, con poca energía, deprimidas y agotadas; esto se debe a que la ansiedad para algunas personas está a la vanguardia y siempre están preocupadas por una cosa u otra. Sus mentes ansiosas encontrarán algo de qué preocuparse.

“Una de las principales causas de la ansiedad es el miedo al peligro, la anticipación de que sucederá algo ‘malo’”.

Inconscientemente tratas de controlar los peores escenarios tratando de pensar en el futuro para que puedas sentir una cierta sensación de control y pensar que puedes prevenirlo porque estás pensando en el futuro. Este miedo al peligro puede ser tan poderoso que puede apoderarse de la capacidad de una persona para pensar lógica y racionalmente. La sensación de peligro inminente es tan fuerte que en cuestión de minutos la ansiedad puede convertirse en un ataque de pánico, latidos cardíacos acelerados, palmas sudorosas, pérdida de visión, dificultad para respirar, algunos incluso pueden experimentar un fuerte dolor en el pecho, casi como si estuvieran teniendo un ataque al corazón.

Puede ser útil investigar qué es lo que le da miedo, si sucederán ciertas cosas que anticipa, ¿cuál sería su mayor temor o preocupación y por qué?

¿Hay algo que puedas hacer para evitar que suceda? ¿Y cómo puedes lograr eso?

La TCC (terapia conductual cognitiva) tiende a funcionar bien con los trastornos de ansiedad. Este enfoque y sus técnicas lo ayudan a desarrollar respuestas diferentes y alternativas a su forma de pensar y le permiten pensar desde una perspectiva diferente y fresca.

La mayoría de las personas que sufren de ansiedad no conocen bien sus síntomas y desencadenantes. Esto se debe a la complejidad del trastorno.

Cuando tienes un ataque de ansiedad, tus sentidos son secuestrados y no puedes pensar correctamente.

Hablando con un profesional, un consejero/psicoterapeuta puede ayudarlo a familiarizarse con sus desencadenantes y síntomas.

Los ataques de ansiedad vienen con miedo a la fatalidad y el terror, respondemos naturalmente a la situación tratando de recuperar el control y la estabilidad, lo que tiene efectos adversos. Cuanto más intentemos sentirnos normales, más ansiosos nos pondremos.

Existen técnicas para ayudar a las personas a sentirse mejor y recuperarse de los ataques de ansiedad.

La ansiedad es vivir en el futuro y tratar de controlarlo pensando excesivamente en los peores escenarios y ‘planificando’ si las cosas van realmente mal.

Trate de permanecer en el momento presente. Esto se puede hacer probando técnicas de conexión a tierra y recordándose dónde se encuentra físicamente. es decir

  • Toque la superficie frente a usted o junto a usted, tóquela 10 veces.
  • Mire alrededor de la habitación o cualquier entorno en el que se encuentre y cuente 10 cosas de diferentes colores.
  • Muévase de un asiento a otro, si esto no ayuda, vaya a una habitación diferente.
  • Si está de pie, siéntese, si está sentado, acuéstese y cuente hasta 10.
  • Recuerda que la adrenalina corre por tu cuerpo y que no durará mucho.

Durante un ataque de ansiedad, es difícil mantener la calma y concentrarnos en dónde estamos en el momento, ya que inconscientemente nos enfocamos en el futuro y tratamos de recuperar la sensación de control perdido. Estas técnicas de puesta a tierra te ayudarán a concentrarte en el aquí y ahora/momento presente que traerá la inconsciencia a la conciencia y permitirá la calma gradualmente.

Estas técnicas necesitan algo de práctica y consistencia para funcionar.

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